Ya no cabe duda de que los diversos directivos que existen y han existido en nuestro futbol mexicano no han realizado los homenajes adecuados a sus más grandes figuras, como ya hemos recapitulado en varios documentales de este canal.
Pero hay algo peor que no reconocer la trayectoria de un futbolista que le dio mucho a tu institución y es echarlo por la puerta de atrás, como si fuera un desechable, algo de lo que te puedes deshacer en un dos por tres sin considerar nada más que tus propios caprichos.
Con lo que no cuentan esos entes malagradecidos es con la memoria colectiva del aficionado al deporte. La gran masa de personas que amamos el futbol y que sabemos recordar las grandes hazañas de esos deportistas a quienes muy mal les pagaron cuando ya no los necesitaban.
Como si fuera una pelusa, la escoba del América lo barrió en una y dos ocasiones como jugador, además de otra como directivo. Una serie de decepciones que, sin embargo, no han logrado borrarle la sonrisa y mucho menos el enorme amor que siente por sus colores.
Y es que Zague entiende, como lo hacen todos los aficionados a todos los equipos de nuestro futbol, que la magia, que la esencia del deporte no la hacen los dueños ni los directivos, aunque ellos sueñen lo contrario. No. El espíritu del amor que sentimos al futbol va más allá de los dirigentes y los personajes de pantalón largo que toman las lamentables decisiones.
Porque ellos van y vienen, pero las leyendas, como Zague, quedarán eternamente selladas en nuestras memoria. Así fue Luis Roberto Alves Zague, una Leyenda del Futbol Mexicano.