Hablarnos a nosotros mismos nos permite ser más deliberados y conscientes, dándonos tiempo para procesar nuestros pensamientos y sentimientos y así llegar a saber quiénes somos.
No solo nos estamos dando espacio para pensar, sino que también tenemos el poder de alterar nuestros pensamientos. Durante la tormenta que es la día a día, estas charlas nos permiten un momento para rastrear nuestros sentimientos, reflexionar, refrescarnos y relajarnos.
Somos lo que nos decimos.