Mencionar el nombre de Walt Whitman, nacido en 1819 y muerto en 1892, equivale a invocar al fundador de la poesía norteamericana, al sacerdote de la democracia liberal y el optimismo, al autor de “Hojas de hierba” y “Canto a mí mismo”, portentosos dispositivos donde el verso y la prosa crean otro género, y que serán leídos con reverencia por generaciones, convirtiendo a su autor en una especie de profeta, tal como lo eran sus ancestros de oficio en Grecia. José Martí, desde su exilio de New York, lo presentó a sus hermanos poetas latinoamericanos, y su voz y espíritu estarán en Rubén Darío, quien dice de él en “Azul”: «En su país de hierro vive el gran viejo / bello como un patriarca, sereno y santo». Luego, las vanguardias lo leerán y harán su hermano: Pablo de Rokha, Nicanor Parra, Vicente Huidobro, apreciarán su lenguaje, más cercano a la vida real en la calle que del olimpo de las musas.
Sin embargo, en este programa de homenaje al bicentenario de su nacimiento, queremos traer a cuento a un Whitman desconocido, como podrán apreciar nuestros oyentes...
Realizador: Jorge Echavarría. Locutor: Carlos Ignacio Cardona.