Jeremías sigue desafiando a Israel, y a nosotros, a tomar conciencia de las respuestas a Dios, y a nuestros hermanos, porque ellas están lejos de su voluntad, y manipulamos lo religioso para calmar nuestras conciencias. En el evangelio Jesús presenta otra parábola que explica el sentido del mal en nuestro mundo, y cómo, solo al final de la historia, será evidenciado y expulsado del reino. iSeñor, transforma nuestro corazón a ti y a los hermanos, así construiremos un mundo nuevo!