Los Hechos de los Apóstoles nos narran el crecimiento de la Iglesia y la dinámica de la evangelización, en la primitiva comunidad, la cual se da con la predicación de la Palabra y los signos que la confirman, como el caso de Eneas y la pequeña Gacela. Juan, en su evangelio, nos plantea la confesión de fe, siempre renovada, de la Iglesia frente a su Maestro y Salvador, pues la fe en él exige decisión y valentía para asumir el mensaje que salva, libera y humaniza al hombre. ¡Maestro, Tú eres la Verdad para el hombre, ¡enséñanosla!