El profeta jeremías exhorta al Pueblo de Dios y cada uno de nosotros, porque muchas veces optamos por nuestros caminos, pensamientos y afectos, sin tener en cuenta a Aquel que nos salva y se comprometió con nosotros, haciendo una
alianza eterna. El evangelio nos presenta la confrontación de Jesús, el Hijo de Dios encarnado, con nuestra realidad humana, más aun, con aquellos que se juzgan los religiosos y fieles creyentes, pero que perdieron el don de la sensatez y el
discernimiento. ¡Señor, gracias por recordamos que seguirte es vivir tus criterios!