El profeta Isaías nos invita a vivir la Pasión del Señor con la confianza puesta en Dios que sostiene a sus siervos en medio de la prueba, así lo hizo en su Hijo, quien, por su Pasión, siempre actual, tuvo misericordia del mundo y quiere salvarlo. El evangelio nos sumerge en estos días santos y nos anuncia la entrega del Señor por medio de la unción de la mujer y también la consecuencia de seguirlo y ser su testigo, pues correremos su misma suerte, así como ocurrió con Lázaro, el resucitado. ¡Señor de amor, danos tu fuerza para seguirte!