El texto del primer libro de Samuel pone en evidencia el criterio de Dios en sus elecciones: siempre el menor, el último, el no pensado. Así es elegido David como rey sucesor de Saúl. El Evangelio nos cuestiona frente a una manera de vivir la fe, que destaca sólo la norma, y el "cumplimiento", sobre la misericordia y la humanidad, lo cual Jesús prioriza y nos invita a vivir la fe en esa clave, pues los legalismos siempre nos deshumanizan y nos hacen jueces de los demás. ¡Maestro, que tus criterios sean los nuestros al vivir la fe en Ti!