El tiempo de Adviento, animado por la profecía de lsaías, nos hace un llamado a ser parte de un mundo, un tiempo y un hombre nuevo, para así dar paso al proyecto de Dios entre nosotros, dándonos alegría y gozo. El evangelio de Mateo nos habla de plenitud y de salud integral en el mundo, delante de la Presencia del Mesías de Dios, que viene a saciamos, pues Él, en verdad es el único que puede hacerla integralmente. ¡Dios de la Vida, que siempre tengamos una mirada de esperanza delante de nuestra realidad!