La orientación de nuestra vida como discípulos de Cristo está en Él, que es nuestro pasado, presente y futuro, y elfo perfila nuestra conducta, por lo cual debemos ser responsables de nuestro hoy en relación con los hermanos y la historia. El evangelio de Lucas, como siempre, nos abre la perspectiva, pues su lógica no es la nuestra, priorizando lo pobre, lo pequeño, lo que no hace noticia ni ruido, y nos interpela a ver si nuestros criterios son los que nos propone el Señor Jesús. ¡Maestro, donas tu gracia para vivir según tu voluntad!