El pueblo de Israel nos ilumina en nuestro caminar que también tiene de murmuraciones, rebeldías, idolatrías y faltas de fe a un Dios que tiene planes de salvación y libertad, pero que siempre esperaba una respuesta de fidelidad y de arrepentimiento. El evangelio siempre nos lleva a dar una respuesta, a hacer una elección frente a Jesús y a su propuesta de vida y misión, Pedro es un ejemplo de ello, pero tendrá que renovar constantemente su profesión de fe y luchar con sus temores y cobardías. ¡Maestro, ayúdanos a seguirte toda nuestra vida!