Nuestra mente nos juega pasadas ya que pensamos un montón de cosas, hacemos una novela pero no resulta suceder nada de lo que hemos pensado. Se van a levantar argumentos en nuestra mente que vale la pena filtrar con la palabra de Dios, filtrarlo con la mente de Cristo. Todo lo que sea contrario a los principios del Reino de los cielos debe ser derribado de nuestra mente.