Numerosos gobiernos internacionales se han rodeado de nigromantes en los momentos más difíciles de sus mandatos. Chamanes que han asesorado a altos cargos oficiales y que se han convertido en influyentes personajes para sus países. ¿Pero quiénes son realmente los brujos del poder?
El ocultismo islámico
Recientemente, los diarios internacionales recogían la insólita noticia sobre la detención de varios consejeros del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, por su supuesta implicación en prácticas relacionadas con la brujería.
Y es que la conexión entre el poder y este tipo de creencias en la república árabe no es nada extraña. Así lo confirma el periodista Manuel Molares do Val: “En el Islam, se vive un mundo tremendamente espiritual y junto a él, está el mundo de las supersticiones”.
Sin embargo, en esta ocasión, los más allegados de Ahmadineyad habrían invocado espíritus y se habrían relacionado con los magos más poderosos del país para alargar el mandato de su líder.
Un mundo esotérico globalizado
Asia no es el único continente donde políticos y hechicería se dan la mano. En países de África y América, también es muy común que sus gobernantes realicen rituales para alejar las malas vibraciones, protegerse de enfermedades y atraer la buena suerte.