El Espíritu Santo es nuestro santificador. Nos da sus dones para hacernos dóciles a su acción santificadora, y cuenta con nuestra colaboración. Algunos de estos dones son: sabiduría, entendimiento, ciencia y consejo.
El Espíritu Santo es nuestro santificador. Nos da sus dones para hacernos dóciles a su acción santificadora, y cuenta con nuestra colaboración. Algunos de estos dones son: sabiduría, entendimiento, ciencia y consejo.