El mensaje de hoy fue escrito por el
fundador de Dial Hope, el Reverendo Roger Kunkel, q.e.p.d.
de mis películas favoritas es “Forrest Gump.” Hace años, literalmente,
¡alborotó a toda América! Recuerdas los dichos de Forest Gump: “El tonto es tan
tonto que lo hace,” y “la vida es como una caja de chocolates, nunca sabes lo
que vas a obtener.” Si perdonas el juego de palabras, quiero sugerir que
necesitamos más Cristianos Gumption. La palabra Cristiano significa que creemos
en un mismo Cristo, y la palabra gumption (en inglés) significa astucia,
sabiduría, coraje, ingenioso y fuerza incondicional. Él confía en Dios sin
reservas. Ese esquema básico no es sólo una sumatoria de la vida de Forrest
Gump, también es una buena sinopsis de las enseñanzas de Jesús en el Sermón de
Jesús dice cosas tales como “Sed humilde,” “Sed obediente,” “Sed
misericordioso,” “Sed puro de corazón,” “Sed pacificador,” “Sed la sal de la
tierra y la luz del mundo,” “Voltea la otra mejilla,” “Ir la segunda milla,”
“Ama a tus enemigos y ora por los que te persiguen,” él quiere decir “Ser
Cristiano Gumption.” Ser audaz y confiado y valiente y fuerte. Vivir audazmente
en el espíritu de Cristo y confiar en Dios para que todo pueda salir bien. En
otras palabras, ¡vivir la vida altruista! ¡Ama a las personas
incondicionalmente! ¡Confía en Dios sin reservas!
Amado Dios de la canción y la saga, de la tierra y la historia, te agradecemos
por la rica herencia de nuestra nación; por los pies de peregrino y por los
sueños del patriota; por las llanuras frondosas y majestuosas montañas
púrpuras, por las universidades e iglesias; por nativos y escoceses e
irlandeses e italianos y chinos y puertorriqueños y eslavos y griegos; por
evangélicos y católicos y judíos, y mormones, amish, menonitas y musulmanes.
Oramos por la dedicación para mantener vivo el sueño, el sueño de profundizar
el sentido de la comunicación entre las distintas razas y los individuos. Que
el espíritu de Cristo una nuestros corazones y nuestras mentes para que podamos
alabarte por siempre. Transforma nuestras actitudes, para que vivamos en la
emoción y la expectativa. Enséñanos a ponernos de puntillas, escuchando tu voz
y buscando la evidencia de tu presencia, sí, incluso en nuestro dolor, nuestro
sufrimiento y nuestra enfermedad. Unge a cada oyente con una gracia inesperada,
especialmente aquellos que luchan por estar sanos. Bendícenos ahora para que
podamos ser una bendición para los demás. En el nombre de Jesús. Amén.
favor siéntanse libres en compartir este mensaje con familiares y amigos!