La faena en el mundo no puede ser más bochornosa.
De guerra en guerra vamos.
Realmente me causa pavor el caudal de rascacielos,
las torres de Babel que se encienden en el país,
el vocerío de todos de hablar por hablar,
porque en la mayoría de las veces ni se dice nada ni nada se hace,
lo que es peor, nadie escucha a nadie, todos culpan a todos y,
por supuesto, nadie se autocrítica.
En vez de mirar cómo solucionar un asunto,
solo se piensa en criticar, obstaculizar y pelear por el poder.
Atrás han quedado los firmes principios morales.
Hay que volver a edificar el mundo. ¿Cómo?...
Autor: : Víctor Corcoba Herrero