"Me ha venido a la mente que en el Nuevo Testamento,
para indicar la profesión de nuestro Señor Jesús
antes de su misión pública, se usa la palabra "tecton",
que de ordinario se traduce por "carpintero",
porque las casas de entonces eran casi todas de madera.
Pero, más que "carpintero" es un "artesano",
que debe saber hacer todo lo que resulta necesario
para la construcción de una casa.
En el mundo griego sólo el trabajo intelectual
se consideraba digno de un hombre libre.
El trabajo manual se reservaba a los esclavos.
En la Biblia, en cambio, se muestra al Creador
—que según una hermosa imagen hizo al hombre con sus manos—
se presenta precisamente como ejemplo
del hombre que trabaja con sus manos y,
al obrar así, trabaja con el cerebro y con el corazón...
Autor: Benedicto XVI
Fuente: Catholic.net