El primer contacto real entre soldados estadounidenses y soviéticos ocurrió cuando el 25 de abril una patrulla de reconocimiento de la 69° División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos cruzó el río Elba en un bote, cerca del poblado de Strehla. El teniente estadounidense Albert Kotzebue cruzó el Elba con tres hombres más y halló en la otra orilla a soldados soviéticos de la 58° División de Guardias del Ejército Rojo, al mando del comandante Alexandr Gardiev. El mismo día, horas después, el teniente estadounidense William Robertson llegó con su patrulla de infantería al puente de la localidad de Torgau, sobre el Elba; allí la patrulla estadounidense se reunió con un pelotón soviético al mando del teniente Alexandr Silvashko, comunicando ambos de inmediato a sus superiores sobre el evento.