¡Cuán difícil es muchas veces comprender textos! Especialmente cuando se trata de textos antiguos, que originalmente fueron escritos hace muchos siglos, en un idioma extranjero y en una cultura ajena. Pero bueno, ¿estos textos antiguos tienen que interesarnos? Seguramente no todos, pero otros sí y mucho. La Biblia también figura entre ellos.
La comprensión de textos es un arte y al mismo tiempo una ciencia. Esta ciencia se llama “hermenéutica”. Este nombre deriva de una figura mítica de los griegos llamada Hermes. Según la mitología griega, Hermes era –entre otros– el mensajero de los dioses, que no solamente entregaba los mensajes, sino que también los interpretaba, es decir ayudaba a los seres humanos a entender lo que los dioses querían decir.