Mensaje de Paz

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Mensaje de Paz episodes

  • Nº 434 SEPTIEMBRE 2017: El hijo pródigo
    Cuando los religiosos reclamaron que Jesús se ocupaba de los pecadores y marginales y que los recibía, el Señor les refirió una parábola para explicar el amor de Dios para con los perdidos (vea Lucas 15:11-32):
    Un hombre tuvo dos hijos. Un día, el menor pidió su parte de la herencia, recogió todo y se fue a un país lejano. Le molestaba que en casa todo andaba según el mandato del padre. Él quería ser su propio señor. ¡Quería ser libre!
    El padre le concedió lo que estaba pidiendo. Le dejó ir – aunque triste y preocupado, porque conocía a su hijo y la vida fuera del hogar.
    El hijo se lanzó a todo lo que la vida le ofrecía sin negarse nada. No obstante, al final se encontró con los bolsillos y el alma vacíos, abandonado por sus ‘amigos’ y obligado a hacerse siervo para los trabajos más sucios. ¿Fue eso, entonces, la dichosa libertad con la que había soñado?
    De repente se acordó de su padre. En casa, ni siquiera los jornaleros tenían que sufrir tanto como él, lejos del padre. Arrepentido se levantó para regresar a casa y confesarle al padre sus pecados. Pero mientras estaba todavía lejos, el padre lo divisó, corrió y lo recibió con alegría, perdón y una gran fiesta.
    En este programa de Mensaje de Paz queremos identificarnos con los sentimientos y experiencias de ese hijo, de su padre y del hermano mayor. Vamos a encontrarnos a nosotros mismos en esta historia y también al Padre celestial.
    22 min
  • Nº 433 AGOSTO 2017: Solamente Cristo
    ¡Jesucristo es el único camino hacia Dios! Esta reivindicación no es nada popular en el mundo de hoy, en el que cualquier creencia e ideología parecen tener el mismo derecho de existir, el pluralismo reina y la tolerancia es más importante que la verdad – o, mejor dicho, el relativismo nos quiere hacer creer que no existe verdad absoluta.
    Sin embargo, Jesús reclamó ser el único camino a Dios y la única verdad. Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Esta afirmación es absolutamente exclusivista y descarta todos los demás caminos e intentos para llegar a Dios. ¿Será cierta esta aseveración? Y si realmente es así, ¿qué significa esto para nosotros?
    Queremos mostrar con este programa de Mensaje de Paz que realmente existe una verdad absoluta en cuanto a nuestra relación con Dios, y que Jesucristo con razón reclama ser el único camino al Padre celestial.
    20 min
  • Nº 432 JULIO 2017: La ira de Dios
    Hace poco un amigo me comentó que le irrita que la Biblia habla en muchas ocasiones de la ira e incluso de la venganza de Dios. ¿Acaso Dios no es amor? ¿Qué tiene que ver el juicio con el corazón de un padre? ¿Pueden coincidir el amor, la bondad y la misericordia de Dios con su ira, furor y venganza?
    Queremos en este programa llegar al fondo de estas preguntas. Esta investigación sumamente fascinante nos llevará a conclusiones sorprendentes. Para ello, tenemos que considerar primero la naturaleza de Dios y también la meta que tiene para con el ser humano y con la creación en general.
    Quiero anticipar un detalle: la naturaleza de Dios es el Amor; pero su ira es una expresión de su naturaleza y una consecuencia lógica de la misma. ¿Suena paradójico? Entonces, sigue leyendo y asómbrate.
    20 min
  • Nº 431 JUNIO 2017: Solo la gracia
    En este programa queremos reflexionar sobre un principio bíblico elemental que durante la Reforma protestante –de la que recordamos este año el 500º aniversario– fue resaltado especialmente: Sola gracia – solo la gracia. ¡La salvación es únicamente por la gracia de Dios!
    Cuando la Biblia habla de la gracia de Dios, no quiere decir que Dios sea gracioso o cómico. Más bien la gracia tiene un trasfondo trágico: el pecado del ser humano. La humanidad entera –y cada individuo– se ha hecho culpable delante de su Creador. Egoísmo, injusticia, perversión, falta de perdón, infidelidad, etc. contaminan y destruyen las relaciones entre nosotros y con Dios. Ya que Dios es justo, cada pecado merece su castigo.
    Ahora, ¿qué podemos hacer para apaciguar a Dios? ¿Qué rituales, sacrificios o buenas obras podemos practicar para justificarnos delante del Santo? ¡Ninguno! Aun con toda nuestra fuerza de voluntad, no lograremos ganar su aprobación. Jamás vamos a alcanzar el estándar de la santidad y justicia de Dios. ¡Somos culpables!
    Nuestra única esperanza es la gracia, la misericordia de Dios. Gracia significa absolución a pesar de la culpabilidad probada. “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:23-24).
    Las Buenas Nuevas consisten en que realmente podemos estar reconciliados con Dios. No por méritos nuestros, sino porque Dios en su gran amor tuvo compasión para con nosotros. Dios mismo en la persona de Jesucristo cumplió toda justicia divina. A los que confían en Cristo, Dios los indulta inmerecida pero completamente. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).
    15 min
  • Nº 430 MAYO 2017: Vivir agradecidos
    “Todos los días del afligido son difíciles; Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo” (Proverbios 15:15).
    Hijos de Dios felices y agradecidos ejercen una gran atracción sobre sus prójimos. A mí por lo menos me gusta vivir con esta clase de personas radiantes. Por eso queremos una y otra vez recordar las grandes y buenas obras de Dios y alabar su nombre. Incluso los problemas, penas y dificultades no nos pueden tapar la boca, si contamos con que todas las cosas nos tienen que ayudar a bien (Romanos 8:28).
    El famoso predicador inglés Spurgeon dijo: Algunos cristianos se entregan a la inclinación enfermiza de mirar siempre todas las cosas desde las desventajas. Ponen mucho peso en lo triste y desagradable que les ha sucedido, en vez de poner su mira en lo que Dios ha hecho en ellos. Si preguntan a estas personas por la impresión que tienen de la vida cristiana, entonces les describen sus luchas continuas, sus pruebas difíciles, su triste destino y las muchas tentaciones para pecar. Pero apenas hablan de la gracia y ayuda que Dios les concede. Sin embargo, un cristiano cuya alma está sana va acompañado de alegría y dice: “Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres” (Salmos 126:3).
    Dos excursionistas llegaron cansados a un refugio en las montañas y se percataron de un jarro de leche en la mesa. El primero miró adentro y se quejó: “Ay, está medio vacío”. Pero el otro exclamó encantado: “¡Gracias a Dios está medio lleno!”. Entonces tomó agradecido el jarro y se fortaleció.
    ¿Cómo actúas tú?
    22 min
  • Nº 429 ABRIL 2017: Sola fide – Solo la fe
    ¿Has intentado alguna vez comer sopa con un tenedor, un cuchillo o con palillos chinos? Con estas herramientas nunca te saciarías. El cubierto correcto para comer sopa es indiscutiblemente la cuchara.
    De la misma manera, no conseguimos la redención mediante buenas obras, esfuerzo humano ni religiosidad. La “herramienta” correcta para ser salvo es indiscutiblemente la fe. Por eso los reformadores (recordamos este año el 500º aniversario de la Reforma protestante) destacaron la verdad bíblica de que solo la fe en Cristo nos puede reconciliar con Dios. “Sola fide – solo la fe” es uno de los principios de la Reforma.
    Pero al mismo tiempo, he escuchado muchas veces esta opinión errada: “Lo principal es que uno cree”. Sin embargo, la cuchara en sí no nos alimenta. Podría servir también para comer suciedad – y nos enfermaríamos. Podría servirnos veneno – y moriríamos. Si está vacía, quedamos hambrientos.
    Por eso, es solo la fe exclusivamente puesta en Cristo la que nos salva. Entonces, esta salvación es solamente por gracia. Solo la Santa Escritura nos enseña estas verdades. Y finalmente solo a Dios será la gloria.
    20 min
  • Nº 428 MARZO 2017: ¿Existe Dios?
    Un hombre fue a una peluquería a cortarse el cabello y entabló una conversación con el peluquero. En un momento de la conversación el peluquero dijo: “Yo no creo que Dios exista”. – “¿Por qué dice usted eso?”, preguntó el cliente. – “Es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe. O dígame, si Dios existe ¿por qué hay tantos enfermos? ¿Por qué hay niños abandonados? No amigo, si Dios existiera, no habría sufrimiento, ni tanto dolor para la humanidad. No puedo pensar que exista un Dios que permita todas esas cosas”. El cliente se quedó pensando y no quiso responder para evitar una discusión.
    Cuando el cliente salió del negocio, vio a un hombre con la barba y el cabello largo. Entonces entró de nuevo a la peluquería y le dijo al peluquero: “¿Sabe una cosa? Los peluqueros no existen”. – “¿Cómo? ¿Y yo, qué soy?” – “¡No! Los peluqueros no existen”, repitió el hombre, “porque si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan largos como de ese hombre”. – “Los peluqueros sí existen, el problema es que esas personas no vienen hacia mí”. – “¡Exacto!”, dijo el cliente. “Ese es el punto. Dios sí existe, lo que sucede es que las personas no van a Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria”.
    Este programa de Mensaje de Paz te presenta los testimonios de diferentes personas que han acudido a Jesucristo y que experimentan día a día que Dios es real. ¡Que sus experiencias nos animen a andar diariamente con Dios!
    20 min
  • Nº 427 ENERO-FEBRERO 2017: Si usted lee la Biblia, su vida cambia
    A cierto hogar un día llegó un vendedor ambulante de Biblias. El hombre de la casa se negó a comprar en tono áspero. También echó maldiciones contra este libro. “Pues, aunque usted no compre, no puede prohibir que yo regale un libro a su esposa”, dijo el vendedor y entregó a ella un Nuevo Testamento.
    El hombre enojado agarró un hacha, abrió el libro y lo dividió con un único golpe, diciendo: “¡Desde cuando nos casamos siempre hemos compartido todo, así también este libro!” Luego tomó un pedazo y se fue.
    Después de mucho tiempo el hombre dijo a la mujer: “¿Me darías tu parte del libro partido?” – “¿Y qué quieres hacer?”, preguntó ella. “Quisiera saber cómo continúa la historia. Mi pedazo termina cuando un joven dice: ‘Me levantaré e iré a mi padre, y le diré…’ Con esto la historia queda trunca, pero quisiera saber lo que él dirá, y lo que contestará su padre”. Entonces la mujer trajo su pedazo y él pudo continuar leyendo la historia del hijo pródigo (Lucas 15:11-32). Mientras leía fue de tal manera tocado y vencido por el amor de Dios que al igual que el joven de la historia, él también volvió al Padre. El hombre entregó en aquel instante su vida a Dios.*
    La Biblia no es demasiado difícil de comprender. Lea usted cada día una porción y verá que cambiará vidas y circunstancias. ¡Que este programa de Mensaje de Paz bendiga su vida!
    22 min
  • Nº 426 DICIEMBRE 2016: Un llamado urgente
    “Vayan por todo el mundo y anuncien la buena noticia de salvación a toda la gente” (Marcos 16:15). Éste es el último mandamiento que el Señor Jesucristo nos dejó antes de retornar al cielo. Cada cristiano tiene el privilegio y también la obligación de participar en la tarea de las misiones mundiales.
    La Biblia enseña claramente que estamos perdidos sin Cristo y que quienes no creen en Él irán a la condenación eterna. Hay muchísima gente que todavía no conoce a Jesús o que ni siquiera ha escuchado de Él. ¿Qué estamos haciendo para que ellos lleguen a creer en el único Salvador? Millones de personas están sufriendo bajo la esclavitud del pecado. ¿Quién les dirá que pueden ser libres porque Cristo pagó el precio por su rescate?
    Dios no nos ha llamado a calentar los asientos los domingos en la mañana. Él nos ha puesto en la tierra como sus representantes. Nos ha llamado a salir de nuestra comodidad y a predicar el Evangelio en todo el mundo. ¡Anunciar la buena noticia de salvación debe ser nuestra prioridad!
    En este programa de Mensaje de Paz escucharemos cómo el Evangelio transforma vidas de manera milagrosa y da esperanza tanto en la jungla de Indonesia como en medio de la guerra en Asia Central. Descubre de qué forma puedes participar en la Gran Comisión. Dios quiere usarte a ti para que muchas personas reciban el perdón de sus pecados, la paz y la vida eterna que Jesús ofrece. ¡No te pierdas el privilegio de ser parte del gran equipo misionero global!
    25 min
  • Nº 425 NOVIEMBRE 2016: Ora de todo corazón
    Orar es comunicarse con Dios. Es hablar con el Creador del cielo y de la tierra. Delante de Él podemos ser absolutamente sinceros. No tenemos que fingir nada, ni siquiera cuando hemos fallado en algo o cuando sentimos vergüenza. Si venimos con un corazón sincero ante Él podemos saber que nos escucha.
    Dios no acepta hipocresía cuando nos dirigimos a Él. Aprendemos de Jesucristo que orar no es un sacrificio que debemos cumplir. No sirve como una expiación de culpas. Tampoco ayuda un gran número de palabras o un lugar consagrado.
    Dios nos ama y como buen papá o una mamá que nos cuida, con gusto nos concederá todo lo que realmente es bueno para nosotros. Pero también sabe decir “NO” cuando lo que pedimos no nos conviene.
    El Evangelio tiene una promesa especial para dos o más personas que confían en Cristo y unánimes presentan a Dios su petición. ¡No perdamos esa gran bendición!
    En este programa de Mensaje de Paz reflexionaremos sobre la actitud correcta en el momento de acercarnos al Dios altísimo. Él espera que nos acerquemos a Él con confianza pero también con honestidad. ¡Aprovechemos esta maravillosa invitación!
    20 min

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