Para avanzar hacia nuestro destino debemos reemplazar nuestra manera de pensar por la mentalidad del Padre. Pensamientos limitados no te pueden guiar a la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.
Para avanzar hacia nuestro destino debemos reemplazar nuestra manera de pensar por la mentalidad del Padre. Pensamientos limitados no te pueden guiar a la buena, agradable y perfecta voluntad de Dios.