Necesitamos la mente de Jesús para poseer la herencia que el Padre nos ha dado. Nuestro cerebro puede crear nuevas redes neuronales que nos conecten con esa mentalidad.
Necesitamos la mente de Jesús para poseer la herencia que el Padre nos ha dado. Nuestro cerebro puede crear nuevas redes neuronales que nos conecten con esa mentalidad.