Ante la crisis y la velocidad de los cambios tecnológicos y sociales, José María Gasalla sostiene que el líder debe trabajar en su autorregulación y equilibrio emocional. Es fundamental que el líder proyecte serenidad en lugar de desconcierto, ya que el equipo observa constantemente la reacción del líder para obtener una guía, convirtiendo el "poder del ejemplo" en un factor crítico.
Optimismo frente a realismo en la crisis: José María distingue entre un optimismo infundado, basado solo en emociones sin datos, y un realismo que busca soluciones ("ventanas de luz") en medio de la situación crítica.
Pedro Galvan y José María Gasalla contrastan la mentalidad de Europa, vista como un continente basado en el pasado, con la de América, un continente enfocado hacia el futuro, donde se confía más en el potencial de progreso.
Por último, José María habla sobre las tres competencias del líder (Las Tres C) que las resume las cualidades críticas para transmitir confianza durante crisis en tres elementos: competencia profesional (excelencia técnica), conciencia (escucha atenta, respeto y dedicación de tiempo cualitativo al equipo) y coherencia (alineación entre el discurso y los actos). P
José María Gasalla recalca en que la falta de coherencia, como predicar austeridad mientras se realizan gastos excesivos, destruye la credibilidad del líder.