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Kurt Cobain, el malogrado líder de la banda de rock Nirvana decía: "Ellos se ríen de mí por ser diferente, yo me río de todos por ser iguales". Y es que ser diferente, especial, original es algo aparentemente muy valorado en una cultura como la nuestra, que se postra ante el individualismo y el éxito. Pero Cobain murió a los 26 años, pago un precio muy alto por ser diferente (y por su adicción a las drogas, la depresión y sus problemas personales). Porque aunque suene muy bien ser diferente, la realidad es que la mayoría intentamos ser como los demás, aunque esos "demás" sean un grupo más o menos minoritario con el que nos identificamos. La soledad de ser original es muy dura.
Gran parte de nuestra vida (sino toda) está regida por ese Guión de vida, del que ya he hablado en otras ocasiones, que construimos laboriosamente en la infancia. Y que es fruto de aquello que nos dijeron verbalmente nuestros padres, lo que nos dijeron de manera no verbal y con su conducta y las vivencias que fuimos teniendo. Y lo que hicimos día a día para conseguir ser queridos. Todo ello imprimió en nuestro cerebro una huella. Una huella que no es fácil de borrar. Con todo ello construimos a su vez un Yo social, una especie de personaje que es el que mostramos al mundo.
El tema de los emprendedores sigue estando de moda. Allá por el año 2008 cuando hacía poco que había empezado con este Blog, éramos unos pocos los que hablábamos sobre la opción de emprender (en Blogs, charlas y demás eventos) o en su versión más sencilla, de establecerse por cuenta propia, como una opción viable de ganarse la vida y a la vez disfrutar de lo que se hace sin la presión de "tener un jefe". Incluso yo hablaba metafóricamente de emprender como el hecho de dar un salto de Fé. Pero como sucede en casi todo lo que suena bien, el tema se puso de moda y empezó a crearse una burbuja alrededor del mismo. Y con ello llegaron las mentiras sobre emprender. Hoy te voy a contar unas cuantas. Y a la vez, también con información aportada por mis clientes, te doy mi opinión más sosegada y tal vez no tan vendible y marketiniana sobre emprender. Pero más real.
Aquí tienes las 10 mentiras sobre emprender:
El mindfulness es una disciplina que como ya comentamos en otro post, esta en auge en occidente desde la década de los 70, teniendo en la actualidad uno de sus puntos de máxima expansión. Pero el mindfulness en la terapia no es solo el hecho de meditar, que de por si ya reporta bastantes beneficios, sino que incluye también el aprovechamiento de los beneficios de determinadas prácticas de mindfulness para avanzar en la terapia y solucionar problemas de los llamados psicológicos .
¿Qué base tiene el uso del Mindfulness en la terapia?
Sería muy largo explicar todas las bases del Mindfulness y sus diferentes técnicas en la terapia. Pero explicaré de manera somera el fundamento principal y cómo sobre esa base se van aplicando después más alternativas.
La practica de la meditación Mindfulness prepara nuestra mente para detectar de manera consciente la correlación entre la aparición de un pensamiento y las sensaciones físicas concomitantes . Sin ese entrenamiento somos por lo general incapaces de ver esa relación entre pensamiento - sensación pues sucede de un modo muy rápido y no fácilmente perceptible.
Es probable que estés convencido de que debes cuidar tu cuerpo pero tengo más dudas de que tengas ese convencimiento acerca de cuidar tu mente. Muchas veces creemos que la mente se cuida sola, que ya está programada para funcionar correctamente sin hacer nada. Y eso es sólo verdad hasta cierto punto. Somos producto de una larga evolución que favoreció unas adaptaciones que nos ayudan a reproducirnos con éxito. Para eso hemos de sobrevivir el tiempo suficiente para aparearnos, reproducirnos y apoyar la supervivencia de nuestros hijos. Y pasado ese período, la evolución no se preocupa mucho más de nosotros. Eso nos da como unos cuarenta años de vida redundante.
Dicho de otro modo, tenemos un cerebro programado para sobrevivir, buscar un cierto bienestar y tratar de reproducirse. Y nos encontramos con una vida, si todo va bien, que puede durar unos 80 años en un entorno con unas demandas bastante más amplias que esa programación genético- instintiva con la que venimos programados de serie. De ahí gran parte de nuestros malestares "psicológicos" y sentimientos de insatisfacción. La buena noticia es que la evolución también nos ha dotado con una enorme capacidad creativa que nos permite encontrar otros modos de tener esa mente sana que es la base sobre la que se sustenta la felicidad y nuestro bienestar emocional.
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