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Como cada año, llega el momento de hacer revisión del año que se va y marcarnos las metas, objetivos y deseos para el año que empieza. Ya os di algunas estrategias para conseguir los objetivos en el 2012 y os propuse encontrar vuestra pasión en el 2103. Pero en esta ocasión me gustaría rizar el rizo y ayudaros no sólo a que consigáis vuestros objetivos, sino que lo hagáis relajadamente.
Y no propongo hacer las cosas relajadamente por capricho, sino porque es el único modo sano y sostenible de hacerlo. Es obvio que en determinados momentos nos podemos ver obligados a hacer algo con prisas o con tensión, pero esa no debería ser la tónica general. Porque las cosas hechas bajo presión, con prisas, con angustia, no suelen salir bien. O no salen todo lo bien que podrían salir en otras circunstancias más pausadas.
Por definición somos responsables de nuestros actos, tanto moral como jurídicamente. Pero saber cuanta responsabilidad tenemos en lo que nos sucede es para mi uno de las grandes preguntas filosóficas de nuestro tiempo. Porque para ser totalmente responsables deberíamos tener para empezar libre albedrío, cosa que ya comenté en otro post y que es dudosa según recientes investigaciones científicas. Y deberíamos tener también control sobre lo que nos sucede, cosa aún más dudosa . Así que el tema no está muy claro de inicio. Trataré de explicarme.
La RAE define la responsabilidad como: "Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente". Según esta definición estamos aceptando las consecuencias que se producen a consecuencia de actos que nosotros hemos realizado en libertad.
Quizás el título del post debería haber sido el desafío de mantenerse sensibles, pero no quedaba muy bien como título. Porque serlo, creo que todos hemos sido sensibles en algún momento de la vida. Lo que sucede es que en un gran porcentaje de casos esa sensibilidad está perdida o escondida. Y no es de extrañar que eso suceda.
No pasa día sin que nos encontremos sea en la televisión o en las redes sociales con noticias de la brutalidad del ser humano. Brutalidad que se ejerce contra otros seres humanos, contra los niños, contra los animales. Hay noticias que realmente se hacen difíciles de creer y digerir. ¿Cómo pueden unos padres matar a sus hijos? Queremos pensar que son enfermos mentales para no enfrentarnos a la realidad: hay personas malas. La maldad existe. Yo no puedo dejar de pensar que la maldad es una forma de enfermedad mental, es prueba de que algún mecanismo del cerebro se ha cortocircuitado. Algo se ha roto en el interior. Y eso provoca que esa persona haya perdido la capacidad de ponerse en lugar de los otros, de sentir compasión por los demás. Incluso, hasta de verlos como seres humanos. Y no entremos ya en el maltrato animal, porque el post sería un drama. Como vamos a pretender que se respeten a los animales si muchos no son capaces de respetar a las personas.
No es la primera vez que comento los problemas que nos causa el estrés. El estrés junto con la depresión, son dos de los males de la sociedad occidental que no paran de aumentar y que se calcula que en unos años serán la principal causa de enfermedad mental en la población. Por eso creo que es algo a lo que debemos estar atentos y tratar de evitar y prevenir. Porque aunque abunden las propuestas como la que yo os hago de Simplificar tu vida, sé que para muchos eso es algo que suena bien pero que sienten que no va con ellos o que todavía no es el momento.
Vamos con esas señales que te pueden indicar que estás bajo los efectos del estrés:
La mayoría de las personas convive con algún tipo de miedo. Y no me refiero a los miedos lógicos, antes situaciones que realmente entrañan un peligro. Estoy hablando de miedos irracionales, de tipo ansioso o fóbico. El miedo a hablar en público, a los espacios cerrados, a salir a la calle, a subir a un avión, a las mariposas o las palomas, etc... Algunas de esas situaciones (otras no) es normal que causen una cierta ansiedad pero de ahí a que lleguen a provocar miedo, hay un buen trecho. Pero la realidad es que a muchas personas les causan miedo. Incluso un miedo paralizante.
A la mayoría de nosotros si nos preguntan que queremos de la vida, de un modo u otro acabaremos respondiendo que ser felices. Le daremos más o menos vueltas a la respuesta, pero al final, diremos algo de ese tipo. Y me parece totalmente lógico. Nos ha sido dado un tiempo de vida que sabemos finito y una de la mejores maneras de aprovecharlo es siendo felices. Pero no siempre es fácil conseguirlo.
Podemos leer miles de páginas sobre qué es la felicidad, sobre cómo ser felices, trucos para conseguirlo, cursos, seminarios....Incluso algunos se atreven a plantear fórmulas que medirían la felicidad. Tanto puedes llegar a leer que es posible que acabes creyendo que conseguir ser feliz es algo muy complejo
Los beneficios de dormir bien son extensos aunque debido a nuestro estilo de vida muchas veces quitemos importancia al hecho de descansar como es debido. Es muy frecuente que la gente se quite horas de sueño por tener horarios laborales extensos, por las cargas familiares o por querer meter a presión horas de ocio en horarios de por si ya apretados. Hacerlo de vez en cuando no supone ningún problema , pero tomarlo como costumbre puede tener consecuencias para nuestra salud física y mental.
En el Huffinnton Post han recogido 10 beneficios de dormir bien. Te los cuento a continuación:
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