Nora Alberdi, 43 años, Donostiarra. Ha sido bailarina profesional durante más
de veinte años. Trabajando en diferentes
compañías de danza en todo el mundo compartiendo experiencias con grandes y pequeños equipos y viviendo en diferentes países como España,
Inglaterra, País de Gales y Bélgica en donde es
tá afincada desde 2001. Gracias a la danza tiene una mente y una forma de ser abierta al mundo, sin fronteras.
Habla francés, inglés e italiano.
La danza le ha enseñado lo que es la disciplina, la concentración, el ser rigurosa en el
trabajo. Tuvo la suerte de haber llegado a donde
quería, vivir de la danza . Ha visitado bailando, 17
paises.
Llegó un momento, cuando nació su segundo hijo
que se dió cuenta de algo: sentía que necesitaba
completar el cuerpo y el movimiento con la voz.
La danza dejó de llenar su corazón. Fue difícil
aceptar que la danza no estaba en el centro de su
vida. Pero a partir de ese momento, tomó clases
de teatro e interpretación ante la cámara y poco
a poco, la actuación fue tomando más espacio
dentro de su vida.
Nora es una persona sensible, empática, aprende
a no ser introvertida. Le gusta escuchar a las
personas generosas, aquellas que aprecian el
valor único de cada persona.
Hay algo que le gusta mucho hacer: le gusta volver a su tierra, la ciudad de San Sebastián y
ver el mar. Escucharlo, oler el salitre, ver a su
familia, tiempo positivo con sus hijos. Reírse
juntos, hacer guerra de cosquillas, darles cariño,
cariño físico. Siempre ha cuidado ese lugar con
ellos. Ahora se van haciendo mayores y poco a
poco, se van alejando. Es parte de la vida. En Bélgica ha trabajado como actriz de cine y teatro.
Esta contenta como avanza su carrera, pero
echa de menos el trabajar en su propio idioma.