POM POM POM PORRO POM Estamos en plena Semana Santa. Somos un país laico, pero al llegar estas fechas no puedes circular por la mitad de las calles de tu ciudad porque están cortadas por el paso de un señor de madera que pesa toneladas, transportada por un montón de creyentes. POM POM POM PORRO POM Bandas que acompañan a las procesiones tocando a muerto, cruces, guantes, trajes, antorchas y capirotes. Son procesiones religiosas, no el Ku Klux Klan, aunque te lo recuerda. POM, POM, POM, PORRO POM. Soy laico, antirreligiones, pero me acojo a los días de fiesta como el más ferviente seguidor del Señor de la Cruz. A mí, a hipócrita, no me gana esta gente.