En el año 1934, tenía lugar en Madrid, la fundación del Instituto de las Ciencias de la Construcción. De enorme importancia, este centro de investigaciones nació con la finalidad de estudiar la resistencia y composición de diferentes materiales imprescindibles en la realización de muchos edificios de la época. Tras numerosos cambios de sede, en 1953, la asociación se trasladó finalmente a la finca "El Bosque" situada en la madrileña zona de "Costillares" (Pinar de Chamartín). Un lugar con un enorme pasado histórico que parece haber impregnado intensamente al misterioso complejo público.
Francisco es vigilante de seguridad y durante más de nueve años ha trabajado en el Centro de Investigaciones Eduardo Torroja de Madrid. Con una enorme valentía, nos ha relatado las insólitas y estremecedoras experiencias que tuvo que vivir allí y que le han afectado por siempre en su vida personal. Ruidos, pasos y la visión de un oscuro espectro son muchos de los testimonios que tanto él como otros trabajadores han vivido en sus propias carnes. Muchos de ellos, relacionados desde siempre, con la insólita muerte de su fundador, Eduardo Torroja, en uno de los despachos del edificio.