¡Hola! Como te habrás dado cuenta, cada vez que escribo este blog y lo grabo para que sea un post siempre lo inicio y lo termino con esta expresión “Te deseo que esta semana estés feliz y productivo”.
El estado de bienestar pleno se refiere a sentirse a gusto en todos los sentidos tanto física como mental y espiritualmente. Nada nos falta, no extrañamos la riqueza ni la fama, no tenemos carencias significativas y estamos a gusto con lo que existe alrededor de nosotros.
Los dos grandes enemigos de la felicidad son el hubiera y el pudiera. Alejamos de nosotros la felicidad cada vez que suspiramos por el “ojalá y hubiera yo comprado aquel terreno tan barato, hoy está muy caro”, “ojalá y me hubiera casado con aquella novia”, etc. Por otro lado, nos afecta el “si yo pudiera tener un mejor empleo”, “si yo pudiera tener una casa propia”, “si yo pudiera ser más rico”, etc. La solución es el presente y alejarnos de pensamientos melancólicos sobre el pasado y el futuro. La mejor herramienta para concentrarnos en el “aquí y ahora” es el mindfulness, de modo que sugiero su práctica diaria.