La idea de un mundo libre de drogas es irreal, insensata y utópica. En más de 50 años de guerra contra las drogas no se ha logrado disminuir la producción, ni disminuir el consumo. Las drogas están en las calles, los bares y hasta en las cárceles, que son lugares de máxima seguridad y estricta vigilancia. Para entender qué ocurre en las prisiones, hoy nos acompaña Carolina Pinzón.