Una mañana, la mamá de Meztli despierta asustada, tiene un sangrado abundante luego de más de cuarenta días sin menstruar. También ha comenzado a experimentar bochornos, agotamiento y cambios de humor. En esta ocasión, es Meztli quien intenta apoyar a su madre, conversan acerca de la menstruación en su familia y se dan cuenta de que hubo muchas dificultades para las otras integrantes de su familia: tías, primas, abuelas, bisabuelas, etc. porque no había la apertura e información de esta época. En el trabajo su madre conversa con una amiga acerca de su menstruación y se da cuenta que su amiga lo ha vivido con menos miedo que ella.