Nada une más a la familia que una buena pelea en la sobremesa. En este episodio hablamos de las reuniones familiares: ese espacio donde se come rico, se convive… y de paso salen a relucir traumas generacionales.Entre los típicos tíos que nunca cooperan pero arrasan con la comida, las discusiones religiosas que prenden como gasolina, las familias que solo se acuerdan de tomarse fotos cuando alguien se vuelve influencer y hasta los árboles genealógicos que se podan solos, confirmamos que no hay Navidad sin drama.También compartimos anécdotas de los traumaditos: desde reproducir sin querer un audio hot frente a toda la familia, hasta la abuela que se atraganta al enterarse de que su hijo era gay.Y porque era 16 de septiembre, cerramos con una dinámica muy patriótica: nos pusimos medias en la cabeza como asaltantes y respondimos preguntas de cultura general sobre México. ¿El castigo por fallar? Que la otra te jalara la media hasta quedar de cuadro de lotería.Cuéntanos en los comentarios: ¿cuál ha sido tu peor (o más chistosa) anécdota en una reunión familiar? Queremos leer a todos nuestros traumaditos.Nada une más a la familia que una buena pelea en la sobremesa. En este episodio hablamos de las reuniones familiares: ese espacio donde se come rico, se convive… y de paso salen a relucir traumas generacionales.Entre los típicos tíos que nunca cooperan pero arrasan con la comida, las discusiones religiosas que prenden como gasolina, las familias que solo se acuerdan de tomarse fotos cuando alguien se vuelve influencer y hasta los árboles genealógicos que se podan solos, confirmamos que no hay Navidad sin drama.También compartimos anécdotas de los traumaditos: desde reproducir sin querer un audio hot frente a toda la familia, hasta la abuela que se atraganta al enterarse de que su hijo era gay.Y porque era 16 de septiembre, cerramos con una dinámica muy patriótica: nos pusimos medias en la cabeza como asaltantes y respondimos preguntas de cultura general sobre México. ¿El castigo por fallar? Que la otra te jalara la media hasta quedar de cuadro de lotería.Cuéntanos en los comentarios: ¿cuál ha sido tu peor (o más chistosa) anécdota en una reunión familiar? Queremos leer a todos nuestros traumaditos.