El asambleísta Donoso, luego de saludar y agradecer, indicó que había que cuidar a la Asamblea con actos inteligentes y 92% de los asambleístas son de provincia; es decir, son de fuera de Quito. Era imposible el tránsito fluido en las carreteras del país durante el paro, por lo que era casi imposible que lleguen los legisladores a la capital de la República. Sólo 5 ciudades tienen conexión aérea con Quito; entre ellas Guayaquil, Cuenca, Loja y Esmeraldas. Por lo tanto, aunque estos legisladores hubiesen llegado a Tababela, le era complicado llegar a Quito y al plenario. Era seguro que no había quorum, por lo que los periodistas, y con razón, hubieran sido los primeros en criticar esta situación; era absurdo arriesgar aquello. Por otra parte, la Asamblea fue tomada; de hecho, los manifestantes tomaron el plenario administrativo, donde se sesiona. Dirigirse a otras ciudades era igualmente difícil; por ejemplo, los legisladores de Imbabura manifestaron que no pueden salir de Ibarra, peor de Imbabura. En resumen, lo sensato era ser cautelosos, había que no atizar el fuego ya encendido. Se aprobó casi por unanimidad (111 votos) la creación de una comisión multipartidista que investigue todo, porque es evidente que las cosas se salieron de cause. La violencia fue tan inusitada que vimos que se apedreó a algunas ambulancias. En cuanto los legisladores supuestamente involucrados en estos y anteriores hechos, la Prefecta de Pichincha, Paola Pabón, había una orden de prisión; en cuanto a los demás parlamentarios que se encuentran en la embajada de México, no hay una orden de prisión. En cuanto al tiempo que los legisladores pueden estar fuera de la Asamblea, mientras dejen a sus alternos, no hay ninguna restricción de tiempo ya que la norma no lo contempla. En cuanto a las reformas laborales y los beneficios a los trabajadores a media jornada, la empresa debería afiliar a esos trabajadores al seguro social, con todos los derechos; así se hace en todo el mundo.