Entrevista con Cesar Carrión, asambleísta de Creo; vinculación del 30S al caso sobornos 2012-2016; juicios en contra de Verónica Espinosa y los consejeros del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social. Carrión comienza expresando que lo más sensato era la censura de la ministra de salud, pero jugaron con los tiempos, la asambleísta Mae Montaño hizo el proceso y se dará el día de hoy el juicio, difícilmente habrá los votos, Alianza País no está muy alineado y el otro juicio de mañana del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, José Tuárez, dejará una posición clara de Creo, se dijo antes que este consejo era la cuna de la corrupción, de ahí nacieron todos los nombres y autoridades cuestionadas como Carlos Pólit, siendo una estela de corrupción desde Carondelet, en los aportes de campaña donde la Corte Constitucional era otra tienda política del gobierno, la Fiscalía General del Estado, no dejaron la independencia de los poderes, en el puntual caso se votará por el juicio político. Se tienen todas las evidencias, hay relación con el caso 30S, hay un capitán del Ejército Ecuatoriano que recibió dinero, tendrá que impulsarse una investigación más profunda, lo que se gastó por parte de la presidencia. Carrión argumenta que fue director administrativo por 3 meses y luego lo cambiaron, su entrevista a CNN fue a los 20 días del siguiente mes del 2010, siendo esta la tercera denuncia que se ha presentado en la Fiscalía General del Estado, además sobre una nota periodista que señalaba que se gastó desde la presidencia para distorsionar el tema, informe que está en la Contraloría General del Estado. Las nuevas informaciones manipuladas deben investigarse, hubo muchos más perseguidos políticos y estas investigaciones se quedaron truncadas, hoy que se han evidenciado estos nuevos datos, desde el año pasado se pidió al presidente Lenín Moreno y hablar del tema, tiene que desmarcarse de la tesis anterior y reconocer que hubo una represión en el tema reparando a aquellos policías uniformados que fueron injustamente acusados, reconociendo que hubo un abuso de poder con el legítimo derecho al mérito como lo recibió Jaime Roldós.