“¿Cómo se explica el éxito de Juan Bunyan, el orador, el escritor, el predicador, el maestro, el padre de familia, el humilde latonero del siglo XVII sin ninguna instrucción?. ¿Cómo puede una persona con esas credenciales predicar como él predicaba?. Su éxito descansa en que era un hombre que estaba en constante comunión con Dios. Sufrió prisión por más de doce años por predicar el Evangelio y es autor de El Progreso del Peregrino, un libro universal.