En este episodio aprenderemos que fuimos diseñados para la cercanía con Dios y con otros, que la soledad profunda no forma parte del plan original, que el pecado empieza cuestionando el carácter de Dios antes que sus mandatos, y que aun cuando nos escondemos, Él sigue buscándonos, cubriéndonos y señalando hacia Cristo como la promesa cumplida.