Antes la pandemia de Covid-19 la firma Ecoanalítica anticipaba que en 2020 la inflación anual de Venezuela podía ubicarse en alrededor de 4.000%. Frente al nuevo escenario impuesto por la pandemia, la firma proyecta que la inflación del país podría alcanzar este año cerca de 12.000%.
“Todo el desequilibrio monetario, toda esa inyección de dinero que suponemos se va a generar producto del mayor pago de bonificaciones directas y el mayor pago de parte de la nómina del sector privado que ahora asume el gobierno, en el contexto de las nuevas políticas que él está emprendiendo a fin de evitar un mayor colapso del consumo privado (…) Todo ese flujo monetario va a ser desviado rápidamente a la compra de ciertos bienes esenciales, sobre todo en el ámbito de la pandemia y particularmente a la adquisición de divisas, eso va a incidir directamente en los precios de esos bienes”, explica el economista Luis Bárcenas, del equipo de Ecoanalítica.
Bárcenas señala que en el comportamiento de la inflación también podrían incidir las mayores restricciones que enfrenta la empresa privada para producir. Menciona entre éstas la falta de financiamiento, la cuarentena establecida como medida para frenar la expansión del Covid-19, de la que solo están exceptuadas empresas de sectores esenciales, y la escasez de gasolina.
“Sectores como la manufactura, inclusive ciertos rubros de servicios cuyos trabajos no pueden ser completamente suplidos por el trabajo remoto, van a sufrir las consecuencias de esta falta de personal. En la medida que las empresas por estas circunstancias no puedan generar una mayor oferta de bienes y servicios, pueden generarse presiones inflacionarias en la medida en que pueden generarse escenarios de escasez puntual en ciertos rubros sobre los cuales va a recaer mayor demanda”, afirmó el economista.
El Fondo Monetario Internacional proyecta que en 2020 la inflación de Venezuela podría alcanzar 15.000%.