Jorge Luis Silva González es un joven de estos tiempos, de esos que ponen empeño y sacrificio en cada tarea, porque, a su juicio, eso constituye la base del éxito.
“Me considero un hombre feliz”, confiesa orgulloso. Con solo 33 años ha cumplido muchas de sus metas.
“Ya estoy desarrollando proyectos que me planifiqué a largo plazo, y eso me satisface mucho. Siempre quise estar vinculado al mundo del derecho, del magisterio y del arte, y haberlo logrado es un motivo para sentirme realizado”, asegura.
A Jorge Luis siempre le ha gustado estudiar, superarse, pero sobre todo, investigar, una pasión que descubrió desde muy joven y que -sin dudas- le ha regalado hermosos momentos y muchos conocimientos.