La COVID-19 cambió la vida de todas. Modificó rutinas, creó barreras, reinventó maneras de hacer, impuso el aislamiento y hasta hizo deprimirse a más de una persona. Sin embargo, lo que sí no pudo detener fue el empuje, el ímpetu y la laboriosidad de los educadores y estudiantes de Pinar del Río, quienes, aún en tiempos de pandemia continuaron dando lecciones de altruismo, valentía y amor al prójimo.
El 2020 fue un año de retos para los trabajadores del sistema educacional en Vueltabajo. Y es que, la situación epidemiológica generada por el nuevo coronavirus, les hizo cambiar el aula y la pizarra, por el barrio, los hospitales, el campo o los centros de aislamiento.