Un innovador proyecto ecoturístico denominado "Las Curramberas" está dinamizando la economía y la conservación en la Sierra Mallorca, gracias a la iniciativa de los habitantes del corregimiento de La Playa. Estas embarcaciones, inspiradas en las trajineras mexicanas, ofrecen recorridos por los fascinantes manglares de la zona, permitiendo a los visitantes entrar en contacto directo con la naturaleza y aprender sobre los esfuerzos de repoblación de mangles que lleva a cabo la comunidad.
Alejandro Rodríguez, protagonista de esta iniciativa, explicó durante un lanzamiento organizado por la SERENA que las Curramberas son embarcaciones seguras y cómodas, operadas por personal local calificado. Los motoristas cuentan con licencia de la DIMAR y los guías turísticos han recibido formación especializada del SENA y la Universidad del Atlántico.
Los recorridos en las Curramberas ofrecen una experiencia enriquecedora, visitando tres puntos emblemáticos: el ecoparque del lado de la Sierra de Amajón, la Punta de Félix (un lugar con historias y leyendas locales), y un área privilegiada para el avistamiento de aves migratorias, de las cuales se han registrado aproximadamente 155 especies en la Sierra de Amajón.
El costo del recorrido es de 50.000 pesos por persona, y el almuerzo es opcional con un precio promedio de 30.000 pesos, ofrecido por un restaurante local o preparado por la comunidad bajo encargo. Las Curramberas operan bajo reserva para grupos de mínimo 12 y máximo 20 personas, ofreciendo la posibilidad de celebrar eventos especiales a bordo.
Este proyecto macro es autosostenible y beneficia directamente a la comunidad de La Playa. Aproximadamente 60 familias por cooperativa (existen dos cooperativas involucradas) se ven favorecidas, además de otros actores locales como mototaxistas, artesanos y emprendedores de alimentos. El proyecto también impulsa la protección del ecosistema de la Sierra de Mallorca.
Según Rodríguez, la acogida ha sido muy positiva, despertando el interés por conocer la "magia" de la Sierra de Mallorca, incluyendo su "monumento natural": un extenso manglar de mangle rojo. Los recorridos parten del muelle ubicado en la calle 2C con 4 del corregimiento de Eduardo Santos La Playa, conocido como El Tambo. El entorno del muelle está siendo embellecido con el apoyo de diversas empresas, y se han instalado aulas ambientales para sensibilizar a los visitantes sobre la importancia del manglar, incluso enseñándoles a sembrarlos.
La Sierra de Mallorca es presentada como un lugar de "siete maravillas": mar, río, Sierra Nevada, las cuatro especies de manglares del Caribe colombiano (rojo, negro, amarillo y zaragoza), el cangrejo azul (especie en protección), y, la más importante, la gente nativa de La Flor y La Playa que ha luchado por la conservación del ecosistema.
Las embarcaciones cumplen con todas las normativas de seguridad de la DIMAR, incluyendo chalecos salvavidas en buen estado, equipo de primeros auxilios, extintor y radio. El recorrido tiene una duración aproximada de hora y media.
Además de las Curramberas, la comunidad ofrece otras alternativas ecoturísticas como viveros comunitarios de mangles y recorridos en lancha por la Sierra de Mallorca, llegando hasta Puerto Mocho. Estas iniciativas surgen como alternativas ante la disminución de la pesca en la zona.
Para reservas, se dispone de un número de teléfono de la empresa que se facilita de manera interna. Las Curramberas representan una excelente noticia para el resurgimiento de la comunidad de La Playa, quienes, con su conocimiento y amor por la Sierra de Mallorca, ahora la cuidan, la preservan y la comparten con los visitantes, ofreciendo además la oportunidad única de disfrutar del avistamiento de aves en su hábitat natural. Incluso se anima a los turistas a sembrar un mangle como símbolo de conexión y compromiso con la conservación del ecosistema.