La falta de suministro de agua potable en los balnearios de Caño Dulce y Puerto Velero, en el departamento del Atlántico, ha generado una profunda preocupación entre los residentes y comerciantes locales, especialmente ante la inminente llegada de la Semana Santa, una temporada de alta afluencia turística.
Según denuncias de la comunidad, la problemática persiste desde hace más de cinco meses, obligando a los caseteros y propietarios de viviendas a depender del suministro irregular de agua a través de carrotanques. Esta situación, además de generar incomodidad, afecta directamente la actividad económica de la zona, ya que muchos establecimientos dependen del agua para atender a los comensales y garantizar la higiene.
Problemática y posibles soluciones
Gonzalo Alberto Velázquez, propietario de una cabaña en la zona de Tumbayaimas, Puerto Velero, señaló que la falta de presión en las tuberías es la principal excusa de la empresa encargada del suministro. Sin embargo, los residentes cuestionan esta explicación, argumentando que otras poblaciones cercanas sí reciben el servicio de agua por tubería.
Ante la falta de soluciones por parte de la empresa, los residentes de Tubaraima, una zona de loteo, realizaron una inversión de más de 60 millones de pesos para instalar tuberías por su cuenta. A pesar de ello, el suministro de agua sigue siendo irregular, lo que genera frustración y malestar en la comunidad.
Impacto en el turismo y la economía local
Yanira Corro, presidenta de los caseteros de la zona, expresó su preocupación por el impacto que esta situación podría tener en la temporada de Semana Santa. Los comerciantes temen que la falta de agua ahuyente a los turistas, afectando sus ingresos y la reactivación económica de la región.
La comunidad exige a la empresa prestadora del servicio, Triple A, que normalice el suministro de agua por tubería de manera urgente. Además, solicitan la intervención del gobernador del Atlántico para encontrar una solución definitiva a esta problemática que afecta a cientos de familias y comerciantes de la zona.