Nuestra fragilidad… y el Salvador que la comprende
En los días de mayor fragilidad, cuando el corazón parece no poder más, podemos mirar a Jesús: el Dios encarnado que eligió experimentar nuestra humanidad. Este blog te recuerda que no estás sola…
Nuestra fragilidad… y el Salvador que la comprende
En los días de mayor fragilidad, cuando el corazón parece no poder más, podemos mirar a Jesús: el Dios encarnado que eligió experimentar nuestra humanidad. Este blog te recuerda que no estás sola…