La mañana del 30 de abril de 1943, un pescador de Huelva descubrió, flotando en las aguas de El Portil, el cuerpo de un hombre joven vestido con gabardina y uniforme de Infantería de Marina británica, portando un maletín con documentos unido mediante una cadena. Este cuerpo no llegó por azar a las costas de Huelva; antes al contrario, fue el resultado de una cuidadisima operación ideada por los servicios de inteligencia británica con el objetivo de engañar a Hitler y su estado mayor. Las consecuencias de este plan serían determinantes en el futuro inmediato de la II Guerra Mundial. Esta es la historia de la operación Mincemeat.