Dejemos en paz a las redes sociales por un momento. No voy a hablar sobre eso. Para convertir la idea de una “transformación” en realidad se requiere la colaboración de muchos jugadores. Es preciso identificarlos, convocarlos, coordinarlos, asegurarse de que el resultado de la colaboración genere valor público. Pero también se requiere pragmatismo, porque todo está interconectado. Después de la pandemia, con la “nueva normalidad”, tendremos que pensar de manera diferente. Los ciudadanos esperan la colaboración del gobierno, el sector privado y las organizaciones de la sociedad. ¿Podrá la 4T pasar de un gobierno en silos a un gobierno en redes?