Jacob será recordado como, el que luchó con Dios, en su búsqueda dirá: “No te dejare si no me bendices”
Nosotros podríamos decir igual no me dejes, sigue trabajando, no abandones la obra que comenzaste. No te vayas sin hacer terminar lo que empezaste.
No es un clamor de alteración emocional. Es un clamor con propósito, es un clamor que le implora, sigue trabajando, termina lo que empezaste, no abandones la obra de tus manos.