Días pasados, el CODICEN de la ANEP aprobó el Marco Curricular Nacional con los principios orientadores de la política curricular de Uruguay, las diez competencias generales y el perfil de egreso de la educación obligatoria.
Con esta reforma, que va escalonada en años, las autoridades buscan responder a la necesidad de mejorar los aprendizajes de los estudiantes y disminuir las diferencias que aún persisten en el sistema en relación a éstos, profundizar la adecuación al siglo XXI y acentuar el foco en el estudiante como actor central del sistema educativo.
Desde la ANEP destacan que este documento es parte de un proceso de cambios que vendrá seguido de nuevas etapas.
Para la directora ejecutiva de Políticas Educativas de la ANEP, Adriana Aristimuño, el Marco Curricular Nacional actual “quedó mucho mejor” que la versión preliminar. En tanto, en diálogo con La Diaria, para unos de los consejeros de ANEP en representación de los docentes, el documento “prácticamente no tiene cambios”; solo unas “pequeñas modificaciones”.
La aprobación de este documento y la puesta en práctica de la “transformación educativa” ha sido el marco de una serie de ocupaciones en los últimos días, tanto en centros de formación docente con liceos.
¿Por qué los docentes rechazan este nuevo marco? ¿Cuál es la alternativa?