La Unión Europea prepara con vistas al año que viene una contraofensiva diplomática y comercial para intentar retomar posiciones en Latinoamérica, según un documento remitido a los ministros de Exteriores del grupo, y que fue publicado por El País de Madrid le jueves pasado.
En “los 27” existe “alarma” ante el avance de Rusia y, sobre todo, de China, en los países de Latinoamérica, una región tradicionalmente vinculada en términos políticos y económicos a Occidente, señalaba la crónica.
Mientras no celebra desde 2015 “una cumbre entre las dos regiones”, China, en cambio, ha multiplicado por 26 su inversión en la región entre 2000 y 2020 “y es el primer o segundo socio comercial más importante de los países de Latinoamérica y Caribe, desplazando a la UE y superando a Estados Unidos en muchos países”, alerta el documento elaborado por el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que encabeza el vicepresidente de la Comisión, Josep Borrell.
Si miramos los datos de exportación exclusivamente desde la perspectiva uruguaya, en 2021 China fue nuevamente el principal socio comercial de Uruguay, representando el 28% de las exportaciones de bienes. En segundo lugar, se ubicó Brasil, seguido por la Unión Europea con un 14%, según los datos de Uruguay xxi. Allí colocamos el 12% de nuestras exportaciones cárnicas y el 53% de nuestra celulosa.
Esa desatención de los países centrales hacia América Latina, no parece ser exclusiva de Europa. El presidente Lacalle Pou advirtió tiempo atrás, que el
gobierno de Estados Unidos “no está mirando al sur” y agregó: “piensan que desde la frontera en México hasta Tierra del Fuego tenemos todos los mismos problemas y las mismas necesidades”.
¿Cuál es el vínculo hoy entre la Unión Europea y Uruguay? ¿Y con América Latina?
¿Qué pasos dará Europa para dar un “salto cualitativo” en la intensidad de las relaciones y contactos?