Yo soy el buen pastor, dice Jesús. Y explica que el buen pastor: se entrega, conoce y une. Nosotros también estamos llamados a ser pastores. Necesitamos pasar por él en la Oración, que nos fortalezca en la Eucaristía y seamos pacientes… porque cuando el pastor es herido, se dispersan las ovejas, y el Pastor, dando la vida, es herido. Parece contradictorio, pero es lógica divina.
Yo soy el buen pastor, dice Jesús. Y explica que el buen pastor: se entrega, conoce y une. Nosotros también estamos llamados a ser pastores. Necesitamos pasar por él en la Oración, que nos fortalezca en la Eucaristía y seamos pacientes… porque cuando el pastor es herido, se dispersan las ovejas, y el Pastor, dando la vida, es herido. Parece contradictorio, pero es lógica divina.