Liberar la conciencia es comenzar a "darse cuenta" de que en tu interior hay una división entre el pensador y el que observa lo pensado, entiendes que los pensamientos pueden ser cambiados y que identificarte con ellos es causa de mucha confusión y sufrimiento.
Tu mente es un recipiente en el que tu decides que vas a verter, según el contenido al que elijas prestar atención, experimentarás alegría o tristeza, luz u oscuridad, amor o miedo, vivirás en una chabola miserable o en un palacio de ensueño.
Vivir desde el Amor es la consecuencia de saberte merecedor de los pensamientos amorosos que elevan y ayudan a trascender la dualidad de un mundo ciertamente inestable. Mereces ser amado y mereces amar, cuando estás en la conciencia sabes qué es lo que te conviene, y decides en consecuencia.