En este último encuentro del año queremos hacer hincapié en la importancia de hacer de nuestra mente un terreno fértil, cuya prosperidad sea posible gracias a la eliminación de aquellos pensamientos que basados en el miedo nos limitan y nos alejan del ser de Amor que somos.
El vacío mental, la quietud y el silencio que podemos adquirir a través del ejercicio de la presencia y de diversas técnicas como la meditación, el yoga, o el paseo meditativo, entre otros, nos va a facilitar el adquirir nuevos enfoques y actitudes para una vida más armoniosa y feliz.
Ahora en Navidad, dejemos nacer en nosotros todo lo bueno que merecemos, recordemos que hasta en el pesebre más humilde puede nacer el Amor más grande.
Feliz Navidad a todos. Nos encontramos el año que viene.
Gracias Siempre.